lunes, 11 de octubre de 2010

A 1.000 millas de la costa.


En alta mar se atiende la misma patología que en un servicio de urgencias aunque a ello hay que añadir los accidentes por caídas debido a la cubierta deslizante de un pesquero con una mar encrespada, los aplastamiento debido a trabajar con piezas y artilugios de gran peso que provocan enormes tensiones y los accidentes provocados por los temibles anzuelos.

Cualquier maniobra en alta mar entraña un peligro. Desde acercarse a un pesquero y acceder a él para atender a un enfermo hasta evacuarlo a la zona hospitalaria en una camilla por medio de una lancha. Todo ello requiere un personal sanitario bien preparado físicamente y valorar mucho si el riesgo al que se somete al paciente compensa respecto al beneficio que se va a lograr con esa intervención.

Una atención sanitaria muy agradecida, pero con el estrés que supone para el individuo el ponerse enfermo lejos de casa y de un hospital convencional.

jueves, 7 de octubre de 2010

Teñida de rojo.


Hungría se enfrenta al mayor desastre ecológico de su historia con un gran impacto medioambiental. La población también está en riesgo ya que además de los efectos corrosivos del vertido tóxico sobre piel y mucosas, es también cancerígeno. Se está intentando a toda costa que la marea roja no tiña el famoso "Danubio Azul", ya que el desastre ecológico sería mayor.

Ya advirtieron hace tiempo del riesgo grupos ecologistas pero nadie les hizo caso..., todo por culpa de la estupidez humana.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Hay alguien ahí.


Cuando los profesionales sanitarios estamos en nuestro puesto de trabajo, realizamos comentarios relaccionados con nuestra profesión tanto apropiados como inapropiados sin pensar que tenemos un público que puede estar escuchando nuestra conversación, los pacientes y sus acompañantes.

Debemos ser cuidadosos en ese aspecto ya que podemos llegar a dar una mala imagen sin darnos cuenta. A los ususarios no les interesan nuestros comentarios y con un mínimo de discreción se puede evitar.

No es tan difícil.

lunes, 4 de octubre de 2010

Contaminación interior.


Cada vez pasamos más horas en espacios cerrados contaminados en mayor o menor medida. La multiplicidad de posibles factores desencadenantes es muy grande y se refiere a contaminantes ambientales. Sistemas de ventilación poco adecuados, luz artificial, materiales sintéticos, ruidos, vibraciones, cargas iónicas y electromagnéticas, partículas en suspensión, gases y vapores de origen químico y aerosoles. Agentes causales identificados que generan todo tipo de molestias como fatiga, jaquecas, naúseas, mareos, resfriados persistentes, irritación de las vías respiratorias, piel y ojos, y los recientes casos de lipoatrofia circular.

A este fenómeno se le conoce con el nombre del "síndrome del edificio enfermo", definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación en espacios cerrados.

Espacios cerrados que se transforman en enfermedad.

viernes, 1 de octubre de 2010

Víctimas de laboratorio.


Desde el s. XVI los animales son usados como "conejillos de Indias" para conocer los misterios del cuerpo humano y también de los efectos de las medicinas, venenos, sustancias y la inocuidad de los procedimientos científicos e industriales. Primates, ratas, ratones, conejos, cobayas, perros, gatos cerdos y otros animales son masacrados en nombre de la ciencia y la técnica a razón de que tres animales mueren cada segundo en los laboratorios del mundo.

El Parlamento Europeo ha aprobado una directiva que pretende reducir la cifra de experimentos con animales en la UE. La nueva normativa obliga a los estados miembros a buscar métodos alternativos a la experimentación con animales y a intentar que el uso de cobayas se reduzca al mínimo.

Si queremos conocer mejor como se establecen la enfermedades humanas hay que entender como funcionan los genes por lo que resulta esencial seguir investigando con animales, pero eso si, realizando ensayos en los que el sacrificio conlleve un mínimo de dolor, sufrimiento y angustia para los animales.