lunes, 7 de junio de 2010

Un nuevo paciente.


Si hubiese que hacer un retrato robot del paciente del s.XXI, podría ser el de un gran consumidor que además consume en un terreno global porque compra en todo el mundo, compara todo lo que ve y es muy exigente. Es una persona muy informada, forma parte de la generación mejor informada que ha pisado jamás la tierra y, naturalmente también está muy informada a cerca de temas de salud.

Por lo tanto va a ser una persona muy exigente, conflictiva, demandante y extraordinariamente impaciente, porque el ritmo frenético que impone internet también contagia un poco su aspecto social. Cada paciente exigirá un trato personalizado y acorde a sus circunstancias.

El paciente del s. XXI ya no tolera el paternalismo. Este paciente al que se le daba una palmadita en la espalda va a comparar la atención sanitaria que se le presta con la de los demás. Habrá preguntado en qué hospital tratan mejor su enfermedad, consultado en internet todas las cuestiones realacionadas con su estado de salud y habrá comparado resultados de un hospital o profesional, con los resultados que se tienen en otras partes del mundo...

Se trata de un paciente con un acceso a la información sin precedentes.

Un nuevo paciente.

viernes, 4 de junio de 2010

Premiar la calidad.


La certificación es una acción llevada a cabo por un organismo independiente del interesado, en la cual se manifiesta que existe la confianza adecuada en que un producto, proceso o servicio se adecua a lo indicado en una norma determinada. Las siglas ISO corresponden a las de una federación mundial de organismos nacionales de normalización, que prepara a través de sus comités técnicos las normas internacionales.

La adopción de un sistema de gestión de calidad es una decisión estratégica con un objetivo de diversa índole que proporciona una herramienta de reconocimiento, permite incrementar la cadena de valor mediante la optimización de recursos, estimula la identificación de las necesidades de los clientes y ofrece ventajas para la organización, el cliente, los proveedores y la administración.

El proceso de certificación requiere el análisis del soporte documental que debe ser concordante con la norma ISO 9001 y la realización de una auditoría externa completa de la que emanará, si las hubiera, un informe de no conformidades, a raíz del cual la empresa a certificar elaborará un plan de acciones correctivas para la resolución de las mismas. Tras el análisis de este plan, la entidad tomará la decisión sobre la certificación de la empresa.

Con la aplicación de un sistema de gestión de calidad, los procesos encaminados al restablecimiento o mejora de la salud disponenen de una herramienta de control adicional para la satisfacción de todos los requisitos. Si además este sistema es certificado por un organismo independiente, la organización dispondrá de un elemento diferenciador con respecto a sus competencias y verá incrementado la fidelidad de sus clientes.

Por tanto, una empresa sanitaria no debe tener miedo de emprender el camino de la certificación de sus servicios.

jueves, 3 de junio de 2010

Nada como en casa.


La atención domiciliaria permite al paciente recibir cuidados sanitarios en su propio domicilio. En la hospitalización domiciliaria es el profesional de Atención Especializada quien visita al paciente en su domicilio. Por considerarse una hospitalización personalizada en el propio domicilio y hasta que no le dan el alta, sigue dependiendo del hospital.

Los equipos de atención hospitalizada son algo estrictos en los criterios de inclusión. Antes de enviar a un paciente ingresado a su domicilio es imprescindible que reúna una serie de requisitos como acepatación voluntaria del paciente y su familia, que el domicilio reúna las condiciones necesarias para tratarlo, debe tener un cuidador informal y tener una patología susceptible de atención domiciliaria. Además es necesario que exista una buena coordinación con el servicio de urgencias del hospital, con el centro de salud de Atención Primaria y con los servicios sociales si fuera necesario.

Los profesionales de enfermería son claves en este modelo de atención ya que la mayor parte de las personas atendidas en domicilio requieren básicamente cuidados de enfermería, tanto en aspectos de promoción y prevención como en el control y seguimeiento de patologías agudas o crónicas. Para ello es necesario que estén adecuadamente formados. El paciente y su familia obtendrán una asistencia más humanizada, mayor comodidad al estar en su entorno familiar y un menor riesgo a tener una infección o efecto adverso.

Son muchos los beneficios que se obtienen con una asistencia en el domicilio, no sólo para el paciente sino también para el sistema sanitario. Al tener menos pacientes ingresados hay una mayor disponibilidad de camas, una disminución de la saturación de los centros hospitalarios y una racionalización del gasto sanitario.

miércoles, 2 de junio de 2010

Hechizo de luna.


La biodinámica es el movimiento de la agricultura orgánica más antiguo del mundo y el único que tiene como principios la sostenibilidad y la autosuficiencia. Así, las viñas biodinámicas deben ser orgánicas y autosostenibles. Las plantas nativas son animadas a crecer junto a las viñas para crear su hábitat que controle naturalmente mejor a los insectos y evite la erosión del suelo. Los caballos se utilizan para arar y el estiércol de las vacas para hacer el compost.

La idea es que todo lo que viene de la tierra vuelva a ella después del proceso de elaboración del vino. Algunas de las prácticas biodinámicas implican que la poda, la labranza y cosecha de las viñas se haga de acuerdo con el movimiento de la luna y las estrellas. Los trabajos más importantes se realizan cuando hay luna menguante, ya que hay menos actividad biológica. Según la opinión de los expertos, el vino no es tan bueno si no se respetan las fases de la luna.

Actualmente existen más de 500 productores de vino biodinámico alrededor del mundo con Francia a la cabeza. En España esta práctica se ha extendido poco, pero bodegas de Ribera del Duero e incluso la bodega más clásica de Rioja ya disponen de ellos para ser degustados por todos a los que nos apasiona el mundo del vino.

Especialmente adecuada para conseguir magníficos vinos, ya que actúa con sutileza permitiendo al vino dar una expresión de la personalidad del terreno.

martes, 1 de junio de 2010

Todo un ritual.


Antes había una liturgia en torno al hecho de poner una inyección, asunto que se consideraba de suma importancia hasta el punto de dedicar la vida entera a ese menester unos señores que se llamaban practicantes.

Llegaban a casa del enfermo, saludaban ceremoniosamente a la familia. Ya cerca del enfermo pedían espacio libre en una mesa, un plato, un poco de agua, algodón y alcohol. Acto seguido sacaban un pequeño estuche de cuero, un hervidor metálico y una aguja. Vertían un poquito de alcohol en la pieza inferior, le daban fuego y ponían a hervir la jeringa de cristal y la aguja sobre la llama. Logrado el hervor, el practicante retiraba hábilmente el recipiente con unas pinzas de Pean y apagaba el fuego. Luego colocaba la jeringa y el émbolo en el plato y esperaba unos segundos hasta que la temperatua permitía tomarla con los dedos.

La técnica consistía, una vez cargada la jeringa con el medicamento, en limpiar con un algodón empapado en alcohol la zona, dar unos cachecitos en la nalga, entre los que iba incluída la introducción de la aguja, acoplar la jeringa cargada, aspirar para comprobar que no se había pìnchado un vaso y por último, inyectar el contenido lentamente. Después de retirar la aguja se le decía al paciente que mantuviese el algodón comprimiendo unos minutos.

Los practicantes cuidadosos solían tener una piedra especial para afilar las agujas. Una vez recogidos los bártulos, el practicante pasaba al baño a lavarse las manos y dejaba la estancia, deseando un próximo restablecimiento o despidiéndose hasta el día siguiente. En el ambiente quedaba una atmósfera a balsámicos, alcohol quemado, ciencia y misterio.

El enfermo se sentía amablemente atendido y reconfortado.