
El flujo de llegada de pacientes al servicio de urgencias a lo largo del día es constante pero aumenta en intérvalos de tiempo determinados. Curiosamente, salvo alguna excepción, la situación se repite día tras día. En esas franjas horarias, los pacientes acuden de forma tan numerosa que da la sensación de que se han puesto todos de acuerdo para venir a la misma hora y se han bajado del mismo autobús con parada en la puerta de urgencias.
En los momentos de gran masificación, nos gustaría que el autobús pasara de largo...



